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En este 1° de mayo, ¿cómo describiría el valor del trabajo médico en la sociedad?: Por el Dr. Gustavo Echenique

A propósito del Día del Trabajador, el diario el Tribuno de Jujuy realizó una entrevista el Dr. Gustavo Echenique, presidente del Colegio Médico de Jujuy, para una lectura del trabajo médico en la actualidad. «Estamos hablando de una profesión que tiene una importancia primordial: la salud individual y de la población. El trabajo del médico, y hago extensivo esto a todo el personal de salud, es un compromiso 24/7 los 365 días. El médico es esencial todos los días, no sólo cuando aparece un brote, epidemia o pandemia. Nuestro trabajo es acompañar, aliviar y curar. Intervenimos medularmente en la vida de las personas», indicó el Dr. Echenique.

Trabajamos para que el valor del médico se reconozca institucional y socialmente. No es sólo cuestión de honorarios, sino de dignidad como profesionales y seres humanos. En este Día del Trabajador, queremos resaltar la importancia de esforzarse día a día para alcanzar sueños, progresar y contribuir a la prosperidad de la comunidad. Es la esencia del trabajo.

Es importante destacar que el ser humano, ante muy pocas personas, se quita la ropa y abre en cuerpo y alma como lo hace ante un médico. Somos testigos en tiempo real de su vulnerabilidad. La relación médico-paciente es única: no sólo tratamos enfermedades, sino que conocemos contextos familiares, laborales, emocionales. Muchas veces la enfermedad física tiene un trasfondo psicológico y de relacion que debemos comprender.

Aprendí desde la residencia que el 90% del diagnóstico de una enfermedad está en el interrogatorio. Por eso, saber escuchar al paciente es fundamental. Como ejemplo, muchas consultas como cefaleas, gastritis, dolores articulares y musculares tienen a veces raíz en situaciones de ansiedad, depresión o problemas personales. Conocer esa historia de fondo es parte esencial del acto médico.

– ¿Cómo manejan los cambios tecnológicos en la medicina?

Creo en las bases semiológicas, examen físico, interrogatorio y diagnóstico presuntivo. La tecnología debe acompañar al acto médico, no reemplazarlo. Soy un defensor de la vieja escuela: el examen físico, el interrogatorio, el contacto humano. La inteligencia artificial puede ser un gran apoyo, pero nunca podrá reemplazar la experiencia y la empatía del médico. No podemos permitir que las máquinas suplanten ese vínculo tan humano que se crea en el consultorio. Eso nunca sucederá.

Vemos tendencias, sobre todo en países desarrollados, donde se confía más en la tecnología que en el examen físico. Sin embargo, sigo creyendo que la mejor medicina se construye escuchando, palpando y mirando al paciente. La solidez de presuncion que tiene un médico de diagnosticar interrogando, explorando con sus manos, su saber y experiencia no puede perderse.

– ¿Cómo ve a las nuevas generaciones de médicos?

La medicina sigue siendo una de las carreras más difíciles. Entre ingreso, cursado, especialización y formación continua, hablamos de entre 12 y 15 años de estudio y actualización constante. Hoy, algo que destaco, es que el 70% de los estudiantes de medicina en Argentina son mujeres. Cada vez vemos más mujeres liderando especialidades que antes eran mayoritariamente masculinas, como cirugía general o traumatología. Es un cambio positivo.

– ¿Y respecto a la situación laboral de los médicos en el país?

Lamentablemente, en comparación con otras profesiones, la medicina ha quedado bastante relegada en cuanto a honorarios. Hay provincias donde los sueldos son muy bajos. Y no debemos olvidar que ser médico implica una carga emocional y física enorme que implica una disponibilidad 24/7. La enfermedad no respeta tiempos. Por eso, siempre insistimos en la necesidad de revalorizar nuestro trabajo.

– Para cerrar, ¿qué mensaje le gustaría dejar en este Día del Trabajador?

El médico trabaja todos los días por la salud y la vida de las personas. No sólo diagnostica o cura, sino que escucha, acompaña y conoce profundamente a sus pacientes. Es un rol esencial que merece ser reconocido, valorado y respetado siempre.